Después de muchas bombas lacrimógenas, crisis económica, falta de papel higiénico y hasta escasez de cerveza, hemos sobrevivido #Win. En los primeros 6 meses del año decidimos concentrar el esfuerzo en nuestros clientes corporativos, quienes nos han dado una fuente de experiencia maravillosa -dentro y fuera de Venezuela- que ahora nos encantaría compartir con ustedes

¡Estamos listos! El 6 y 13 de septiembre dictaremos un taller de #marketing, gerencia de startups y posicionamiento #SEO junto a Ricardo Dicarlo, profesor del IESA y Especialista SEO, Danha Zamalloa, Directora de Pago Flash y Cindy López, nuestra Directora. Pueden ver el programa académico en http://goo.gl/cqiJ9l Si quieren recibir la información vía e-mail, escríbannos a talleres@mercadearte.com.ve

En esta ocasión, el taller incluirá una sesión de networking -reunión para generar conexiones profesionales- en DimancheBistró con canapés franceses y Cerveza artesanal Río Negro, donde también estarán presentes directores de startups exitosos y representantes de las empresas que nos apoyan.

¡No tienen idea de cuánto los extrañamos!  #LloramosDeAlegría  ¡Nos vemos en septiembre!

Un llamado al despertar

Cuando inicié con ella (Génesis), prometí que sería un espacio en donde les contaría de mis proyectos, iniciativas y cuentos de camino. Desde hace un tiempo ya no he publicado ninguna historia. Tal vez sólo tenía que esperar este momento.

Hoy -y desde hace ya más de un mes- estamos trabajando en mi país: Venezuela. Nos hemos mantenido en protestas constantes contra todo un sistema que viene en deterioro desde hace 56 años y que ha puesto en evidencia su invalidez e incompatibilidad con los numerables problemas que demanda cada venezolano, desde distintas perspectivas -pero en todas sus clases- en su día a día.

Suena fuerte y podría pecar de dramático, pero el actual régimen ha llevado al país a una involución, o peor aún, ha impedido la evolución de muchos: asesinándonos, por sólo nombrar una de las formas de su hacer.

Ya alguna vez escribí a propósito de mi país. Hoy sólo quiero llevar otro mensaje evitando contar mi papel en esta historia.

Pero, antes de continuar, déjenme expresarles desde acá mi más profundo agradecimiento al país entero, a mi desierto, nieve, selva y volcán, por el apoyo incondicional que durante estas largas cuatro semanas nos han manifestado a cada una de las personas que de alguna manera u otra no nos vamos a la cama sin aportar algo positivo a nuestro país.

Gran parte del país se ha abocado a nuestro llamado a despertar, a abrir los ojos y a exigir la libertad de los presos políticos, de los 1476 detenidos que han sido apresados de manera abrupta y brutal estos días, la justicia a los 375 heridos, los 33 torturados y los 29 venezolanos muertos durante las manifestaciones, el regreso de los exiliados, la reinstitucionalización del país, la disolución y desarme de los grupos paramilitares que protege y arma el gobierno, la libertad de expresión y por sobre todas las cosas: nuestro futuro, que es hoy.

La política sólo se ha estado preocupando durante años por mantenerse en el gobierno, pero no se preocupa por el porvenir de su gente que me angustia y de qué manera. Porque si bien es cierto que este es un gobierno que nunca tuvo legalidad y hoy no tiene legitimidad del poder, no se le puede pedir a Venezuela que espere hasta el 2019 cuando ya no tendremos país alguno que reconstruir.

Durante más de una década siempre se nos ha hablado de revolución, pero la verdad es que nadie sabe de qué se trata. Yo hice mi tarea y entendí que el significado está en la palabra misma: re_evolución. Y la evolución se relaciona con el avance, el progreso, el crecimiento, el perfeccionamiento, la prosperidad… y eso no se parece en nada a nuestra realidad.

Estamos en el tiempo y lugar perfectos para empezar a generar cambios positivos en nuestra tierra. En Venezuela sobran los recursos para vivir con modestia digna, pero no se nos ha enseñado a pescar, sino que se nos ha regalado el pescado; convirtiéndonos en una nación pobre, pero no bruta; más crítica, pero mucho más creativa.

Es evidente que Venezuela se ha olvidado de sí misma y hoy es el momento para nosotros recordarle lo valerosa, fuerte, rebelde y echa’ pa’lante que es. Porque el futuro es siempre incertidumbre, pero es nuestro anhelo, nuestra preocupación y hoy más que nunca nuestro desafío. Sólo estamos todos juntos en esto y eso basta.

Es mucho lo que podemos hacer cada uno de los venezolanos, es muchísimo si -sólo sí- todos nosotros juntamos fuerzas. Y tenemos los medios que no ha tenido nunca el ser humano. Tenemos las herramientas. ¡Somos contructores de herramientas! Y de nuestra propia historia, porque al construir el hombre sus herramientas fue construyendo su historia; haciéndonos responsables, entonces, de la historia de este país. Porque aquello que no está aprendido en el corazón de nuestros hermanos venezolanos es apenas un acto de dirigentes y ellos no cambian la historia de la humanidad, ésta sólo la puede cambiar su gente.

Es por esa misma razón que creo firmemente que vivimos una etapa decisiva para luchar por ser fuertes, aclararnos la cabeza, ser seguros de nosotros mismos y poder influir en este país glorificando lo bueno. Sí, muchos podrán afirmar que nuestra nación no es perfecta. No, no lo es, es perfectible. Y si no sembramos en la cabeza de las próximas generaciones, seremos apenas contempladores en el futuro de nuestras desgracias y nos limitaremos a quejarnos.

Nosotros no estamos seguros de que lo que vamos e intentamos hacer de resultado. De lo que estamos seguros es que lo que estamos haciendo no alcanza y que la crítica sin acción no es más que una pérdida de tiempo.

No hemos fracasado en los últimos años, como muchos han llegado a decir, hemos estado aprendiendo que las buenas intenciones no son suficientes sino están acompañadas de voluntad y perseverancia. Sobretodo, entendimos que el camino del apuro demostró ser el más corto para no llegar, especialmente si somos pocos y no nos acompaña el hermano que padece igual.

No es la hora de los hornos, es la hora de la integración. Y para eso tenemos que aprender a soportarnos, significando que tenemos que ser capaces de hacer cosas en conjunto a pesar de las diferencias. Porque la tolerancia se precisa para con aquellos que son distintos y con los que tenemos diferencias y discrepamos, no se precisa para los que estamos de acuerdo.

Tengo tantas cosas que decirle a mi país, tengo tantas ganas de hablarle y que me escuche. Pero sólo tengo la certeza que el inicio es conmigo, que todo empieza adentro y se desprende como consecuencia. Que nunca es a la inversa. Por ello, me rehúso a maldecir al soldado que ha disparado, masacrado y asesinado a su pueblo. Me rehúso a insultar al que piensa distinto. Me rehúso a dañar mis árboles. Me rehúso a callarme por miedo, porque ya no tengo miedo. Me rehúso a no luchar por esos 30 millones de personas que son las que hacen un país.

Venezuela no es como es por lo que haya soñado o recordado. Toda ella es así por un montón de razones. Y quizá nunca conozcamos la mayoría de ellas. Pero aunque no tengamos el poder de elegir de dónde venimos, todavía podemos elegir a dónde vamos desde acá.

Ni yo ni mi país somos comunes, porque sencillamente no podemos renunciar a lo que somos.

Hoy mezclo todo el tricolor. Hoy me visto vinotinto.

¡RENUNCIO!

Así mismo grité en mi mente cuando releía todo lo que alguna vez creí que era mi blog, mi espacio y mi desahogo. Como quien no quiere la cosa presioné ese gran botón rojo que me advertía que todo se iba a la mierda. Claro está que no sé si hice bien en hacerlo, pero les digo que me siento maravillosamente.

A la vez, bajo el mismo seudónimo de siempre, volví a abrir mi página en Tumblr pero con un gran título distinto, “Génesis”. No es sólo una chica con la que salí, sino que guarda un significado aún más lindo: el nacer o en mi caso, volver a nacer.

Siento que desde hace unas semanas para acá todo a venido cambiando, pero no como de costumbre, sino desde la raíz. Les digo, así lo siento. Hay un inicio de mejores comunicaciones y expresiones y esta vez sin censura alguna.

No ha sido fácil llegar acá, pero créanme que ha sido increíble llegar. Muy parecido a esos largos y tediosos viajes por carretera que parecieran no tener fin.

¿Cómo terminé de alcanzar este punto? Pues, son muchas eventualidades, pero una de ellas -sino la más importante- fue este proyecto de Nicko Nogués que encontré hace un par de meses justo a las 3:14 a.m. en la que creí tener la más honda de mis tristezas: Hacer is the new Decir. No es más que una manera de juzgar nuestras propias ideas a través de diez (10) criterios -o mandamientos- que considera Nicko, quien por cierto resultó ser venezolano.

Entendí entonces que la única manera de sacar mis ideas adelante era poniéndole ganas y trabajando yo. Haciendo en vez de diciendo que hago. El resto era historia.

Sumado a todo lo que he venido contándoles se sumó otro grande: Mercadearte. Fueron quienes confiaron por vez primera en mí y quienes han permitido que crezca como ser humano y profesional. Ellos me dieron herramientas, aliento y un par de cachetadas «¡Hahaha!» pero sobretodo, confianza.

Empecé a llamar, a negociar, a moverme para aprovechar todas estas buenas energías; antes de perder la chispa o un proyecto por falta de expresión. Entendí que era el momento de hablar y actuar.

En ese trance leí una frase que adopté y escribí en el espejo para recordármela todos los días:

"Lo que pensamos nace de lo que deseamos"

Y así que fui a nivel de causa y cambié el deseo. Centré todos mis esfuerzos en las tres cosas más importantes en mi vida: mi familia, mis estudios y mi trabajo. Me dediqué a rescatar lo creativo, mi talento especial con una nueva forma de pensar que venía gestándose desde hace algún tiempo y que trajo consigo ciertos cambios y decisiones que no había podido comunicar y que ahora tienen lugar.

También me restringí de hacer caso a malas vibras, chismes y cuentos de pasillo por completo, así como darle atención a personas que no aportan nada positivo a mi vida. Hice foco en mi objetivo y en lo que debía hacer a diario por conseguirlo.

Es por eso que elegí un camino abstracto, pero flexible: el ser creativo, empezario y creador de cosas finas, por eso le coloqué a este espacio ‘Génesis’ porque espero que sea acá donde pueda re-empezar a escribir mi historia.